Riesgo climático, emisiones y bonos verdes, con cada número rastreable hasta el dato que lo originó.
EcoCyclus calcula el riesgo climático a partir de la ubicación de cada planta o instalación, arma el inventario de emisiones y los reportes de sustentabilidad, y documenta el impacto de los bonos verdes, todo a partir de los mismos datos. Para organizaciones industriales y de servicios.
Cada número muestra de dónde salió: el dato medido y cómo se calculó. En los resultados de riesgo, además, la plataforma indica si el modelo fue comprobado en ese país, y si no lo fue, lo dice.
Riesgo climático
Dos plantas a veinte kilómetros, en cuencas distintas, pueden tener riesgos climáticos muy diferentes.
Por eso EcoCyclus parte de la ubicación de cada activo, no del promedio del país. Usa el dato más cercano al activo que exista para cada amenaza (el punto, la cuenca, la celda de una grilla, la estación meteorológica o la ciudad de referencia más cercana); cuando solo hay datos del país, usa esos y lo indica. En América Latina, donde los datos disponibles suelen ser muy generales, esa diferencia cambia la conclusión.
Como lo haría un seguro, la plataforma estima para cada activo cuánto se puede perder por año en promedio por cada amenaza (pérdida anual esperada). Con eso le asigna a cada amenaza una calificación de A a G.
Una calificación por amenaza. La escala completa está en Cómo funciona.
En inundación de río y costera, el peligro se mide en el punto del activo. En sismo y viento, en la ciudad de referencia más cercana. En las cuatro, el daño se calcula con el valor, el tipo y la superficie de cada activo.
Para las inundaciones estima además cuánto se perdería en un evento extremo, de esos que tienen 1 chance en 250 de ocurrir cada año (pérdida máxima probable). Cuando los modelos disponibles no coinciden, el resultado muestra ese rango en lugar de esconderlo.
Pérdida en dinero y calificación
Inundación de río, inundación costera, sismo y viento.
Exposición y tendencia, sin pasar a dinero
Lluvias extremas, sequía, estrés hídrico (qué parte del agua disponible ya se usa) y peligro de incendio.
En lluvias extremas todavía falta una forma confiable de pasar de la intensidad de la lluvia al daño. Estrés hídrico, sequía e incendio, en cambio, miden qué tan expuesto está el lugar, no cuánto daño causa, y por eso no se pasan a dinero.
Para las dos inundaciones, además, se puede comparar el riesgo con una obra de protección y sin ella, sobre el clima actual. Para sismo y viento no está disponible.
También evalúa el riesgo de transición (el impacto de nuevas regulaciones, precios del carbono o cambios de mercado) con los escenarios de referencia de los bancos centrales (NGFS). Se muestra aparte del riesgo físico, porque sumarlos en un solo número daría una cifra engañosa.
Con la misma base hace una primera evaluación del riesgo climático de los proveedores (una aproximación, no un cálculo de seguros).
Para proyectos que buscan la certificación LEED v5, genera el informe de evaluación de riesgo climático en el formato que pide el certificador. Cubre parte de los peligros que exige LEED; el detalle está en Cómo funciona.
Lo que no hace
- La calificación es por amenaza, sin una letra combinada por activo, y requiere declarar el valor del activo; la conversión de moneda cubre 30 monedas, pero todavía no el peso argentino.
- Sismo y viento se calculan solo para activos con una ciudad de referencia a menos de 100 km y cuyo tipo de activo tiene curva de daño; fuera de eso, no hay cálculo de pérdida para esa amenaza. El viento, además, solo se calcula en EE.UU., y fuera de EE.UU. la pérdida por sismo es indicativa (nivel de primera evaluación).
- La precisión varía según la amenaza: activos cercanos pueden compartir el peligro de la misma ciudad de referencia, y para varias amenazas el único dato disponible es del país.
- Cubre un conjunto declarado de países, no todo el mundo.
Por qué confiar
Muchas plataformas prometen que sus números se pueden rastrear hasta el origen. En EcoCyclus eso está construido en la forma en que se guardan los datos.
Funciona como un resumen bancario: cada saldo se explica por sus movimientos, y si hay un error no se borra, se registra la corrección. Desde cualquier indicador se llega al cálculo, al factor usado y al dato medido. Eso permite que un auditor, un inversor o un revisor externo lo verifique.
- Emisiones totales de la plantat CO₂e del período
- Consumo de gasoil que lo originólitros medidos en el período
- Factor de emisión usadovalor, fuente y versión
En los resultados de riesgo, la plataforma indica si el modelo que los produjo fue comprobado en ese país; cuando no lo fue, lo dice. Un sistema que no puede mostrar lo que falta tampoco puede demostrar lo que tiene.
- Corregir un dato no elimina el anterior. Quedan los dos, y se ve cuál reemplazó a cuál y cuándo.
- Si cambia una fórmula, los resultados anteriores siguen explicándose con la fórmula que se usó en su momento.
- Que un modelo esté comprobado en un país no lo deja comprobado en otro, y la plataforma lo indica país por país.
- Cada resultado indica con qué método se obtuvo y qué calidad tiene el dato de origen. Los datos de cada organización están separados de los de las demás.
Lo que no hace
- La plataforma en sí no está auditada ni certificada. Lo que muestra es con qué método y con qué dato se obtuvo cada cifra y, cuando corresponde, quién responde por ella.
Emisiones
El inventario de emisiones de su organización, bajo las dos normas más usadas, y con cada número explicado.
Calcula tres grupos de emisiones: las directas, como lo que sale de sus chimeneas y vehículos (Scope 1); las de la electricidad y la energía que compra (Scope 2); y las de su cadena de valor, como lo que compra a sus proveedores (Scope 3; el inventario admite las 15 categorías del GHG Protocol). El mismo inventario se presenta según GHG Protocol o según ISO 14064-1, sin rehacer cálculos.
Las emisiones de la electricidad se calculan de dos maneras: según la red eléctrica de la zona y según el contrato de energía que tiene la empresa. Se guardan las dos: GHG Protocol pide informar ambas, y otros marcos piden una u otra.
Desde cualquier número se puede llegar al cálculo, al factor de emisión usado (cuánto emite, por ejemplo, cada litro de gasoil o cada kWh de electricidad) y al dato medido que lo originó.
Los cálculos no usan inteligencia artificial: funcionan como una calculadora. Con los mismos datos, el resultado es siempre el mismo y se puede verificar.
Normas, factores y método del inventario, en «Cómo funciona»
Huella de producto
La huella de carbono de sus productos, compartible con sus clientes sin exponer sus datos internos.
Calcula las emisiones de un producto desde la extracción de las materias primas hasta que sale de la planta («de la cuna a la puerta»), según la norma ISO 14067. La huella puede calcularse a partir de los mismos datos del inventario de la empresa, y en ese caso los dos números son coherentes entre sí por diseño.
Un proveedor puede publicar la huella de su producto y su cliente usarla directamente en su propio cálculo. Si el proveedor la actualiza, el cliente ve que hay una versión nueva.
Funciona como la etiqueta nutricional de un envase: el cliente ve el resultado, no la receta. Nunca accede a los datos internos del proveedor, y eso lo garantiza el sistema, no una regla de uso.
Para proyectos que buscan la certificación LEED v5, calcula también las emisiones asociadas a los materiales de construcción del edificio.
Lo que no hace
- Mide solo hasta que el producto sale de la planta (no su uso ni su descarte), y solo su impacto en el clima (gases de efecto invernadero), no otros impactos ambientales como el uso de agua.
Reportes
Un mismo reporte de sustentabilidad, revisado contra varias normas a la vez.
Muchas empresas tienen que reportar según varias normas: las europeas (ESRS), el estándar global más usado (GRI) y la norma internacional de información climática para inversores (IFRS S2). La plataforma muestra qué parte de cada norma ya cubre su reporte y qué falta. Donde ESRS y GRI piden lo mismo, la información se carga una vez y sirve para las dos.
Los textos que se escriben para el reporte (políticas, explicaciones) se guardan con su historial de cambios y se reutilizan entre normas.
Vincula los indicadores con los Objetivos de Desarrollo Sostenible usando la tabla oficial de GRI, y evalúa qué actividades podrían entrar en la clasificación de actividades sostenibles de la Unión Europea (Taxonomía UE).
ESRS · GRI · IFRS S2 · EU Taxonomy Art. 8 · ISO 14064-1 · ISO 14067 · GRI 303 · ICMA GBP · EuGBS
Lo que no hace
- Indica qué actividades son elegibles para la Taxonomía UE, pero no afirma que cumplan todos sus requisitos.
- No calcula un «porcentaje de cumplimiento» de los ODS, porque esos objetivos se miden por país, no por empresa.
Bonos verdes
Bonos verdes para adaptación: medir lo que todavía nadie definió cómo medir.
Quien empieza a medir ahora llega con un método documentado antes de que la regla esté escrita.
Los bonos verdes financian dos tipos de proyectos. Los de mitigación reducen emisiones, y para medirlos ya hay indicadores establecidos. Los de adaptación protegen activos de los efectos del clima (por ejemplo, defensas contra inundaciones), y para ellos la guía de reporte de impacto de ICMA todavía no fija indicadores núcleo: solo da ejemplos.
Si su empresa tiene o va a emitir un bono verde, EcoCyclus registra en qué se usó cada monto, vincula cada obra con el activo que protege y genera el documento de reporte para el inversor o el revisor externo.
Para medir el impacto, compara el riesgo del activo con la obra contra el riesgo que tendría sin ella, como comparar la misma planta con y sin terraplén. Ese cálculo sale del modelo de riesgo, a partir del nivel de diseño que la empresa declara para la obra, no de un número cargado a mano. Hoy esta comparación está disponible para inundación de río y costera, sobre el clima actual.
Funciona con los dos estándares de bonos verdes más usados: los Principios de Bonos Verdes de ICMA y el Estándar Europeo de Bonos Verdes (EuGBS). Una misma obra puede declararse como protección frente a varios peligros.
Lo que no hace
- La comparación supone que la obra aguanta todo evento hasta el nivel para el que fue diseñada: no contempla que falle ni que el agua la supere. Por eso el beneficio que muestra es el del mejor caso, y solo para inundaciones sobre el clima actual.
- Para la Taxonomía UE indica elegibilidad, no cumplimiento completo.
- EcoCyclus prepara el documento; la certificación del bono la emite un revisor externo.
Gestión de riesgo
La gestión de riesgos de la organización, ordenada según la norma ISO 31000.
Un registro de riesgos con categorías, criterios de evaluación y matriz de riesgo. Cada riesgo queda evaluado en su propia entrada, y el registro se revisa en ciclos periódicos.
¿Quiere ver cómo funcionaría con sus datos? Escríbanos.
EcoCyclus lo construye Fernando Amar, desde Provincia de Buenos Aires, Argentina. El método viene de la práctica en gestión ambiental y climática, y de ahí sale la regla de la plataforma: cuando un dato no alcanza para sostener una cifra, no se completa el hueco con un supuesto.
Y está hecha desde América Latina, donde los promedios nacionales esconden más diferencias entre un lugar y otro.
Eco